Perla
El sonido insistente de la alarma de mi teléfono me arrastra de un sueño profundo. Abro los ojos y me estiro, sintiendo cómo la pereza se disipa lentamente. Es hora de levantarme. La verdad anoche llegué cansada del viaje y lo único que hice al llegar, fue darme una ducha relajante en el jacuzzi del cuarto de baño de la habitación dónde me estoy hospedando y luego me lancé a la cama para sumergirme en un profundo sueño.
Ya totalmente despierta, me arrastro hasta el baño, donde enciendo la