Perla
Mientras saboreamos la tarta, Fabiano me observa con una expresión de curiosidad. Después de un par de minutos de silencio y tras terminar su bocado de tarta, decide hablar.
—Perla —dice, dejando la cuchara a un lado—. ¿Buscaste en alguna tienda tu traje de playa?
Su pregunta me sorprende y, de repente, una sombra de preocupación cruza mi mente. Lo había olvidado.
—No, no he buscado —le confieso, sintiendo cómo la ansiedad se enreda en mis pensamientos.
Fabiano frunce el ceño, claramente