49 - Un hombre peligroso.
Perla
Subo a la camioneta con Fabiano y, Angelo, el chófer, arranca el motor y acelera hacia el aeropuerto. La carretera se extiende ante nosotros, y la ciudad se va desvaneciendo poco a poco en el retrovisor. Fabiano, a mi lado, tiene una expresión de concentración mientras mira hacia adelante, pero de repente se vuelve hacia mí.
—¿Te trató mal Fiorella en algún momento mientras te enseñaba la casa? —me pregunta, su voz es amable, pero hay un destello de dureza en sus ojos.
—No, todo bien —