Perla
Fabiano frunce el ceño y la mira fijamente.
—Fiorella, cariño —él le acaricia el cabello con delicadeza—. En estos momentos estoy ocupado, necesito que me esperes en la reunión —refiere con voz suave, pero grave.
Fiorella lo mira sin sonreír y luego sus ojos se posan en mí.
—Está bien —desliza una sonrisa y mira a Fabiano—. Te espero. No te tardes tanto —ella agarra la mejilla de él y le da un beso corto en los labios—. Te amo —le lanza un beso volador y luego se levanta del regazo de su