Hellen frunció los labios al escuchar el pitido que provenía del otro lado de la llamada. Retiró el teléfono de su oído con una expresión de desconcierto.
—¿Qué quiso decir con que estoy arruinando su reputación? —murmuró confundida.
Acababa de bajarse del avión y aún no había podido iniciar sesión en sus redes sociales, pero al recordar las palabras de Merissa, supo que algo no estaba bien.
Cuando finalmente inició sesión, quedó atónita al ver la enorme cantidad de notificaciones de personas e