Al salir del edificio sucedió algo que Elena jamás hubiera esperado, Erika, la amante de Adrián en su vida pasada, estaba de pie junto a la entrada principal de la empresa.
Erika hablaba por teléfono con esa elegancia natural que Elena recordaba perfectamente, el cabello color miel cayendo sobre sus hombros, los labios rojos moviéndose con confianza.
Elena se detuvo un momento sintiendo un escalofrío recorrer su espalda al recordar la última escena de su vida, esa vida que se terminó de apaga