La luz del sol colándose por la ventana hizo despertar a Elena, aún era temprano, ella esperó un rato ahí, tirada sobre el pecho de Leandro, escuchando su suave respiración, sintiendo el tranquilo latido de su corazón.
Este día se sentía diferente, está mañana se sentía distinta a las otras mañanas, más cálida, más tranquila, como si el corazón de Elena hubiera decidido que hoy merecía un amanecer distinto.
Porque después de haber terminado con tantas mentiras, trampas y ciclos, después de ha