Capítulo 59
El coche de Elena avanzaba lentamente entre el tráfico de la tarde. Una canción clásica sonaba suavemente desde los altavoces, calmando su mente mientras imaginaba el rostro de Alva. Hoy, Elena había prometido recoger a su hijo personalmente, algo que últimamente hacía muy pocas veces debido a su apretada agenda en la boutique.
—Alva estará muy feliz de que sea yo quien lo recoja —susurró Elena con una sonrisa.
Miró el reloj en el tablero. Aún faltaban diez minutos para que sonara l