Elena entró en su apartamento con pasos vacilantes. La puerta se cerró detrás de ella, aislándola del mundo exterior. Se apoyó un momento, cerró los ojos y tomó una profunda bocanada de aire. La imagen de lo ocurrido en el coche de Nathan seguía vívida en su mente, haciendo que sus mejillas se sonrojaran.
—¿Qué he hecho? —murmuró en voz baja, casi inaudible en la silenciosa habitación.
Elena abrió los ojos y observó a su alrededor su apartamento sencillo pero acogedor. Sin encender la luz, se d