Capítulo 47

​Eduardo viajó a buscar a Wendy. Fue un viaje cargado de ansiedad hasta que la pudo ver: su semblante más limpio, su silueta algo recuperada y una sonrisa que lo descongelaba al instante. Sus labios carnosos se abrieron en un saludo protocolario y Eduardo se acercó a ella para abrazar a la niña; su aroma resultaba un bálsamo para todo lo que sufrió por ellas. Wendy agradeció con un abrazo y preguntó cuál sería su destino.

​—Aún hay gente del casino que busca a Héctor; me parece que perdieron un
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP