Belén tomó el celular y marcó a Fabián. Terminó de timbrar y él no contestó. Pensó que estaba saliendo de sus cabales y optó por darse un baño de agua tibia; se sumergió en la bañera y dejó pasar el tiempo. Estaba quedándose dormida otra vez y una voz le susurró: «Despierta». Salió de la bañera, se puso una bata que apenas la cubría y salió del baño. Iba a buscar ropa limpia cuando llamaron de forma insistente a la puerta. Ella fue a abrir y frente a ella estaba de pie Fabián. Él se volteó par