Capítulo Cuarenta y Siete. La mujer del bosque.
La noche cayó del todo mientras regresaban al castillo. Liam iba dormido a caballito sobre Kael, con los brazos flojos colgándole a los costados. Lyra caminaba a su lado, con el ceño fruncido, en silencio. Ninguno de los dos había vuelto a mencionar a la figura.
Pero los dos pensaban en ella.
—¿Estás segura de que no era una ilusión? —preguntó Kael en voz baja, cuando el niño ya roncaba suavemente.
—No lo sé. Fue tan real como tú ahora mismo.
—Los