LYRIC
Revisé el contrato varias veces. Lo que me pedían era bastante sencillo: representar a Darkspire como su Luna durante un año, acompañar a Jaris a eventos y compromisos importantes, ser leal a la manada y curar a su cachorro.
A cambio, me garantizaban protección, acceso ilimitado a las propiedades de la manada y que la deuda de mi padre quedaría saldada.
Todo parecía normal. Y eso era lo extraño; seguía sin entender qué ganaba Darkspire con todo esto.
Intenté preguntarle a Jaris, pero me dijo que no ganaban nada. Y bueno, no podía sacarle otra respuesta a la fuerza.
Pero al final, firmé el contrato. Luna se mostró complacida y me informó que la ceremonia de coronación sería en tres días.
Por un momento, me sentí emocionadísima. Yo, la chica a la que siempre habían molestado y rechazado, iba a ser la Luna de la manada más poderosa.
“Solo es por un año. Igual te van a volver a rechazar”, me recordó mi amargado subconsciente.
Con suerte, descubriría la verdad durante mi estancia aquí