LYRIC
Los dos se me quedaron viendo, como si les acabara de contar el disparate más grande del mundo.
—¿Qué fue lo que dijiste?
Habló el segundo, era la primera vez que lo oía. Tenía cara de muy pocos amigos.
—Lo siento.
Bajé la mirada.
—En serio no quiero verlo.
—¿Nos estás pidiendo que le llevemos un recado al Alfa Jaris? ¿Esperas que le digamos que te negaste a venir?
Preguntó el segundo lobo, acercándose un paso más.
Ok, lo admito. Era guapo, si por guapo te refieres a alguien que parece pelearse con osos por diversión, pero era intimidante a más no poder.
—Creo que fue bastante clara.
Jace intervino antes de que yo pudiera decir algo.
—Mejor díganle a su Alfa que la próxima vez mande chocolates o flores. A las lobas les gustan esos detalles.
Pero ellos no parecían estar para bromas.
—Ven con nosotros.
Dijo el segundo lobo con un tono que no admitía discusión. Pero yo no iba a cambiar de opinión.
Para mi sorpresa, me tomó de la mano. Aunque, para ser justa, su agarre fue sorprenden