Capítulo 38. Recuerdo doloroso.
Shane Robinson.
Hace cuatro años… (la noche en que todo se descontroló)
El día ha sido una locura, una completa locura. Todavía no puedo creer todo lo que pasó.
Sean está destruido. No deja de beber, y yo ya no sé qué decirle para que se calme. Porque, de todas formas, ¿qué se supone que él debía hacer? No es como si hubiera podido controlar los resultados.
«Puede que trabaje en una farmacéutica, pero no puede jugar a pensar que es Dios».
Me duele la cabeza y no ayuda que Ivanna no me respond