Capítulo 18. De compras.
Ivanna Taylor.
—¿Pasa algo? —La expresión confusa de Milo me hace reaccionar.
Desde que salimos del edificio no he estado en mis cabales y eso ya es evidente.
Sacudo la cabeza y me obligo a sonreír para que Milo le quite hierro al asunto de mi cara de mierda. No es necesario decirle que me encontré cara a cara con mi exesposo de nuevo, que me persiguió al baño, que le di una patada en las pelotas y que, a pesar de todo mi odio, su maldito olor sigue en mí y no puedo sacarlo de mi mente.
«¡Ahhh