El éxito profesional en Thorne Capital tenía un sabor dulce, pero para la Sofia, siempre venía acompañado de una sombra. Sabía que las víboras que había dejado atrás no se quedarían quietas mientras ella ascendía a las nubes. Sin embargo, no esperaba que el ataque viniera desde el único lugar que aún la mantenía atada emocionalmente a su pasado: la abuela Elena.
Elena no era su abuela de sangre, pero fue la única que, en medio de la frialdad de los Smith, le dio un rayo de calor humano. Ahora,