*—Danny:
Se quedaron mirándose, perdiéndose en los ojos del otro. Ambos tenían que trabajar, seguir con sus vidas, pero el aire estaba cargado de tensión. Danny no quería romper el momento. No esta vez.
Danny inclinó la cabeza y buscó por enésima vez en aquella tarde sus labios, saboreándolos con una mezcla de ansia y ternura. Lo rodeó con más fuerza en sus brazos y lo besó con pasión desbordante. Los besos anteriores habían sido pausados, exploratorios, pero esta vez lo devoró con un ha