*—Uriel:
Después de volver a comenzar, de aceptar que debían de dejar ir el pasado, estrecharon sus manos por unos largos minutos hasta que poco después la dejaron caer, sin embargo, en vez de que ambos sonrieran abiertamente, la sonrisa de Danny se tornó triste.
Se quedaron observándose en silencio, atrapados en un espacio donde las palabras sobraban y los recuerdos pesaban. Uriel vio cómo los ojos de Danny volvían a humedecerse, y algo dentro de él se quebró. No sabía por qué lo hizo,