Entré a la habitación y comencé a pensar en todo lo que había sucedido desde que mi padre decidió unirme a este poco hombre. Les juro que yo sabía de la fama que tenía Javier, pero nunca pensé que fuera capaz de llegar tan lejos, y entonces comprendí que la palabra hombre le quedaba muy grande, porque eso sería algo que él nunca sería. Aunque esto también me dio una lección a mí y esa era que no podía seguir perdiendo mi tiempo, creyendo que él cambiaría cuando entendiera que no se debía jugar