Pasé todo el día trabajando; aunque tenía ganas de llamar a mi esposa, no lo hice porque era justo que la dejara descansar. Me imagino que irá a dormir hasta el día de mañana y no es para menos después de tantos días de guardia.
—Abrí bien las piernas de Mía y coloqué la cámara a grabar y comencé a simular que la penetraba, porque necesitaba mandarle un video lo suficientemente convincente a Iván y eso era fácil de lograr. Porque después de un rato simulando las penetraciones, pegué un grito r