Antes de bajar de la tarima observamos a todos los presentes y pudimos ver que Javier y el abuelo habían venido, así que tomé la mano de Mía y la ayudé a bajar las escaleras para dirigirnos hacia ellos. ¡Buenas noches, caballeros me alegra que hayan aceptado la invitación!
—no esperé que me invitaras a la fiesta, pero somos familia, por eso vine.
—quería que vieras cómo me superé, más después de la propuesta que me enviaste, espero que esto te deje claro que no necesito ni necesitaré de tu fort