Hice el desayuno y mis padres se levantaron —¡buenos días, hija!
—buenos días, tomen asiento —¡huele delicioso!
—Así es mami, este desayuno es para festejar que la excavación fue todo un éxito y ya no tenemos problemas económicos —¡ahh! Qué bueno, hija, me alegra mucho, ¿dónde está mi yerno?
—papá, llego casi dormido, me dio la llave de la nueva casa que compro, lo llevé a darse una ducha y a dormir —me imagino que estaba muy agotado, hija.
—Así es, aunque a mí me da igual el dinero, él está ac