Las emociones de Mauro comenzaron a alterarse. Extendió la mano y le agarró los hombros a Daniela, gritando enojado: —¿Por qué? ¿Por qué tienes que estar embarazada del hijo de Nicolás?
Daniela lo miró fríamente: —Mauro, te lo repito una vez más, no tengo ninguna relación contigo. ¡De quién esté embarazada no es asunto tuyo!
Mauro apretó los hombros de Daniela: —Daniela, ¿por qué no puedes darme una oportunidad más? Solo cometí el error que cometen todos los hombres cuando son jóvenes. Ahora ya