—No venimos de turismo, venimos a buscar algo —dijo Daniela.
—¿Qué cosa? Tal vez yo sepa.
—Queremos encontrar la flor de loto de nieve.
—¿Te refieres a la flor de loto de nieve que florece una vez cada cincuenta años? ¡Qué suerte tienen! Ayer un hombre subió a la montaña y justo recogió una flor de loto de nieve.
Daniela se llenó de alegría.
—¿En serio? ¡Qué maravilloso! ¿Tiene los datos de contacto de ese hombre? ¡Queremos comprarle la flor de loto de nieve a buen precio!
El jefe sonrió.
—Tengo