Mateo le dijo que fuera por su cuenta.
Luciana se sorprendió. Quería que Mateo la recogiera; eso le daría el sentido romántico de una cita.
—Mateo, ¿no puedes venir a recogerme? Yo...
Mateo la interrumpió: —Luciana, ya he reservado una mesa en el restaurante. Tengo una reunión muy importante. Ve tú primero, sé obediente.
Mateo añadió esas últimas palabras, "sé obediente", de manera dominante y autoritaria.
Luciana tenía debilidad por los hombres fuertes, y esas palabras hicieron que se derritier