—Pero...
—Basta, papá, mamá. Estoy cansada. Volveré a mi habitación a descansar. Necesito dormir bien esta noche para poder tener una buena cita con Mateo mañana.
Dicho esto, Luciana regresó a su habitación.
Nadia frunció el ceño: —¿Qué pretende este Mateo? Primero viene a los Celemín a romper el compromiso, y luego sigue enredado con Luciana. ¿Qué quiere hacer?
Héctor: —¡Llamaré a Mateo!
Héctor sacó su teléfono y marcó el número de Mateo.
El tono de llamada sonó y pronto contestó. La voz profun