Las finas y esculpidas facciones de Héctor permanecían ocultas en la penumbra, difíciles de distinguir.
El mayordomo continuó:
—Señor, la señorita ha vivido entre la gente común todos estos años, así que es inevitable que tenga algunos... defectos de carácter. Cuando la señorita regrese a Costa Enigma, el señor podrá educarla poco a poco. Seguramente podrá encaminarla hacia el bien.
Desde que Héctor había reconocido a Luciana como su hija, había ordenado investigar su pasado, así que sabía perfe