Mateo miró a Héctor y dijo: —Tío Héctor, te lo repetiré: no me casaré con tu hija Luciana. ¡La persona que amo es Valentina!
Luciana mostró una expresión herida y afligida: —¡Mateo!
Mateo tiró con fuerza, liberando a Valentina del agarre de Héctor.
El delicado cuerpo de Valentina cayó contra el cálido pecho de Mateo. Él rodeó con su brazo la esbelta cintura de ella y le preguntó en voz baja: —Valentina, ¿estás bien?
—Estoy bien.
Mateo dijo: —Vámonos.
Valentina asintió: —De acuerdo.
Valentina qui