Diego se cubrió la cara con la sábana. No tenía nada que decir, ni quería hablar.
La primera vez que hacía algo indebido y ella lo pillaba con las manos en la masa. Menuda suerte la suya.
Daniela le quitó la sábana de la cara: — Diego, di algo, ¿por qué ves estos videos?
Diego yacía desganado en la cama, con media pierna fuera, todo su ser transmitía una mezcla de languidez y salvajismo indomable.
Cuando Daniela intentaba quitarle la sábana, su cuerpo suave de adolescente se presionaba contra él