Capítulo 425
Valentina fue arrastrada fuera del restaurante por Mateo, quien caminaba con pasos largos, obligándola a seguirlo tropezando.

Valentina frunció el ceño: — Mateo, ¡suéltame!

Mateo abrió la puerta de su lujoso auto y la metió en el asiento del copiloto, para luego subirse al asiento del conductor.

El Rolls-Royce aceleró por la carretera. Valentina, ceñuda, preguntó: — Señor Figueroa, ¿tan rápido terminaste de cenar? ¿Acaso la belleza del vestido rojo no logró retenerte con su baile?

Que Mateo apar
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
tatiana CañonNo debería dejar una pagina en blanco solo con un punto o una coma
Digitalize o código para ler no App