Mateo se detuvo por un momento.
—Señor Figueroa, vámonos rápido. Debemos encontrar a Daniela cuanto antes.
Mateo miró a Valentina a través del retrovisor. Sentada en el asiento trasero, ella no dejaba de mirar su teléfono. Estaba algo pálida, lo que hacía que su rostro sereno y etéreo pareciera aún más translúcido.
Todo su pensamiento estaba en Daniela; apenas le había dirigido una mirada a él.
Ahora, uno adelante y otra atrás, realmente parecían extraños y distantes.
Mateo apartó la mirada y pi