¿Cómo se había quedado dormida sobre el escritorio?
Luis se acercó y descubrió que todavía sostenía un lápiz en la mano, la mesa estaba llena de bocetos de diseño. Tomó uno de los diseños. El talento e ingenio de Sara para el diseño eran evidentes para todos, realmente hacía honor a su reputación. Sin embargo, otros solo veían su brillo, él en cambio veía su esfuerzo. Ella había invertido mucho más sudor y dedicación que los demás.
Luis dejó el boceto y observó su rostro dormido. Conocía a mucha