Luis preguntó:
—¿Por qué crees que estoy enojado?
Sara respondió:
—¡Sí, sé por qué estás enojado! Malinterpreté las cosas pensando que tenías otra mujer afuera, pero ese no es el punto. El punto es que no me puse celosa, ¿verdad? Sientes que no te valoro lo suficiente, que no me preocupo por ti, ¿es eso?
Luis soltó una risa de incredulidad. Pensaba que ella no lo sabía, pero resultaba que lo sabía todo. Bueno, claro, tratándose de alguien tan inteligente como ella, era obvio que lo descubriría.