Margot se pellizcó disimuladamente y comenzó a derramar lágrimas.
Susana se sobresaltó.
—Margot, ¿qué te pasa? ¿Por qué lloras de repente? Deja de llorar y dime qué pasó.
Margot sollozó.
—Susana, anoche hice algo malo.
—¿Qué cosa mala? —preguntó Susana.
—Anoche me quedé en casa de Daniela. Por la noche fui a la habitación de Daniela a buscarla, y justo me topé con el señor Duque bañándose. ¡El señor Duque agarró una botella y me la arrojó a la cabeza!
Susana se quedó en shock.
—¿Qué? ¿El prometi