Capítulo 92 —Juro que un día la mato
Narrador:
Dinorah había decidido moverse en silencio. No era parte de la familia; ese espacio cargado de risas, anécdotas íntimas y miradas compartidas no le pertenecía… al menos no todavía. Así que tomó la decisión más lógica: ir directo a la cocina y prepararse un desayuno rápido antes de que alguien intentara incluirla en algo que no sabía si merecía.
Se sirvió un café, una tostada y se recargó contra la mesada, en su pequeño refugio improvisado.
No espera