Capítulo 148 —Como hermano… y testigo
Narrador:
Apenas salieron de la oficina, Dominic exhaló fuerte.
—Bueno… —dijo —Eso fue intenso. ¿Vamos a tomar algo?
Román no respondió.
Le tomó el brazo con fuerza y lo arrastró hacia la salida del club.
—Eh, eh, ¿qué apuro hay? —protestó Dominic, casi tropezando —Recién empieza la noche.
Román siguió caminando, directo, sin mirar atrás.
—Necesito bañarme.
Dominic parpadeó.
—¿Bañarte? ¿justo ahora?—se rió —Diablo, por favor. Después. Vamos a brindar primero