Mundo ficciónIniciar sesiónEl estruendo de la primera explosión no fue solo un sonido, fue una onda expansiva que sacudió los cimientos de la cabaña y los pulmones de quienes estaban dentro.
El aire se llenó instantáneamente de un polvo amargo, una mezcla de yeso pulverizado y pólvora.
Los drones de Alister, pequeñas sombras mecánicas que zumbaban con una frecuencia eléctrica maligna, sobrevolaban el claro lanzando proyectiles de fragmentaci&o







