Mundo ficciónIniciar sesiónLa casa de Henry, que horas antes había sido un campo de batalla emocional, se había sumergido en un silencio denso, interrumpido solo por el siseo de la lluvia persistente contra los ventanales.
Sobre la mesa del comedor, las cajas metálicas que Ricardo había custodiado durante seis años permanecían abiertas, revelando un archivo de pecados que amenazaba con sepultar a los Thorne para siempre.
Alma, con el brazo aún en cabestrill







