Mundo ficciónIniciar sesiónEl llanto de Brooke Miller al otro lado de la trampilla de ventilación no tenía nada que ver con la mujer soberbia que, horas antes, se paseaba por el club de Star Island paladeando su venganza.
Despojada de sus tacones de diseñador, con el maquillaje corrido en surcos oscuros sobre las mejillas y el dobladillo de su vestido de gala destrozado, la primogénita de Magnus Miller parecía una muñeca rota arrojada al suelo por un niño capricho







