Mundo ficciónIniciar sesiónEl sonido metálico de los pernos al encajar en los marcos de seguridad resonó en las paredes del ala norte como el disparo de un fusil.
Helena permaneció inmóvil en el centro de la enorme habitación de invitados, con los brazos cruzados sobre el pecho, sintiendo que el aire se volvía cada vez más escaso.
Sus ojos claros, inyectados en sangre y fijos en la ventana, presenciaron cómo los operarios de Magnus terminaban de aseg







