Mundo ficciónIniciar sesiónEl disparo nunca llegó. En su lugar, el rugido ensordecedor de un motor de ocho cilindros rompió la negrura de la noche.
El SUV blindado de Alexander Miller irrumpió en el muelle como un proyectil de dos toneladas.
Alex no frenó.
Con una violencia salvaje, estrelló el frente de su camioneta directamente contra el costado del sedán de Vargas, aplastando al sicario entre los dos vehículos en un impacto brutal que despidi&oacu







