La noche en que Chase Miller debía quebrar el último secreto de su padre comenzó con una tormenta tropical que azotó los muelles de Key Biscayne, pero el verdadero cataclismo se estaba gestando a puerta cerrada.
Eran pasadas las diez de la noche cuando Chase, con el abrigo empapado por la lluvia y los ojos inyectados en sangre por las noches en vela, interceptó a Anthony Vance en el estacionamiento subterráneo de su exclusivo edificio residencial en Key Biscayne.
El gerente de la bóveda del Nau