Damon
Zara y yo nos quedamos en el auto un poco más. Creo que una parte de mí quiere prolongar el momento porque no deseo llegar a la mansión y encontrarme con la terrible verdad de lo que ocurrió.
Sin embargo, no tengo otra alternativa. Le doy un último beso en los labios y nos bajamos del auto.
Saco a Griffin del maletero. Este ha comenzado a despertar, pero todavía sigue atontado por el golpe que le di. Se me acabó el acónito por eso no lo pude volver a adormecer, no obstante, me da igual po