Zadrian
Me encamino directamente hasta la habitación de Aria, quien todavía se está quedando en nuestra casa junto a Serafina. Las dos brujas elementales se volvieron parte esencial de la manada, aunque ni siquiera fuesen lobas.
Toco a su puerta, ella de inmediato la abre y me deja pasar.
—Hola lobito, no creí que llegarías tan pronto —comenta con un saludo de beso en la mejilla.
Siempre he pensado que Aria siente algún tipo de atracción por mí, aunque no lo puedo asegurar.
—Y una de las primer