Zadrian
«Sigue mi voz»
La frase de Lyra se repite una y otra vez en mi cabeza, como si se tratase de un rastro que casi soy capaz de oler. El camino me hace atravesar una cascada hacia una cueva oculta detrás. Luego de correr por mucho tiempo, encuentro la salida.
«Sigue mi voz»
Las playas de Sycamore son reconocibles a simple vista. El calor me hace sentir deshidratado, pero no me detengo. Persigo el sonido de su voz a través de la jungla. Pasa un día y cae la noche, y luego otro día, hasta qu