Antes de abrir los ojos, lo primero que activa mis sentidos es el canto de unos pajaritos a la distancia. Su piar es melodioso y me hace sentir como en un sueño mágico.
Meneo la cabeza con suavidad y entonces empiezo a sentir un dolor punzante en un costado. Llevo mi mano hasta allí y descubro que tengo una especie de vendaje.
La luz que se filtra por la ventana me hace arrugar la vista antes de que finalmente mis ojos se adapten. En un principio veo todo borroso hasta que se me aclara la visió