Capítulo 216
Cuando salieron de la empresa, él la acompañó hasta el auto, abriéndole la puerta con la cortesía de siempre. Scarlett sonrió, aún sorprendida por ese gesto que, aunque simple, tenía algo especial viniendo de él.
En el camino, el sol de la tarde iluminaba la ciudad, dejando a Scarlett más relajada con la vista. Ella mantenía la mano instintivamente sobre su barriga, acariciando con ternura, como si estuviera tocando la vida que crecía dentro de ella.
– ¿Estás emocionada? – preguntó