Capítulo 208
Mientras tanto, Matthew permaneció en la sala de espera, sentado y tenso. Dentro de la sala, Scarlett recibía la sangre que podría salvar su vida y la de su hijo.
En la sala de emergencias, la médica tomó los últimos exámenes y frunció el ceño, el corazón acelerándose al ver los números. La hemoglobina de Scarlett aún estaba muy baja, y la sangre administrada no sería suficiente.
– Dios… – murmuró, con voz cargada de desesperación – ¿dónde vamos a conseguir esa sangre ahora?
Uno de