Capítulo 198
Fueron a un restaurante cerca de la empresa, uno de los favoritos de su padre.
Se sentaron en una mesa cerca de la ventana. El mesero trajo los menús, pero Livia ni siquiera abrió el suyo.
—Hija, ¿vas a elegir? —preguntó su padre, analizando las opciones con seriedad.
—¿Hum? Ah, puedes elegir por mí, papá —respondió soñadora, con la mirada perdida en la nada.
Él la observó, extrañado.
—¿Estás bien? Pareces… distraída.
—¿Yo? ¡Estoy genial! —intentó disimular, enderezándose en la sil